El hombre del ambientador

Todos los días salgo conduciendo mi tartana con un puñado de currículos para repartir.
Una cara sonriente de piel negra como el carbón, me saluda en el semáforo de la Plaza de la Marina.
Me muestra un puñado de ambientadores; le doy cincuenta céntimos.

—¿Cómo está?—dice en su recién aprendido español-malagueño.
—Mal, estoy mal. —las lágrimas asaltan mi cara.

El hombre mira el paquete de folios de la parte trasera. Sonríe y me guiña un ojo.

— ¡Te llamarán, amiga!—se despide con su sonrisa franca.

Ha pasado la Navidad, hoy es el último día de las fiestas. Me gusta preparar los regalos para mis sobrinos con mi madre. El teléfono nos interrumpe…

Escucho sobrecogida a la persona que me habla por teléfono.
¡Qué extraño! En un día festivo me están citando para una entrevista de trabajo.
Su voz, suena… tan peculiar.

Hoy es día siete. Conduzco nerviosa. Paso junto a la Manquita y busco en el semáforo de la Marina al hombre del ambientador: ha desaparecido.

Autora: Victoria Eugenia Muñoz Solano ©

Todos los derechos reservados.

Queridos lectores:

Espero que os haya gustado mi historia “El hombre del ambientador”. Una historia triste pero a la vez alegre y como siempre; con corazón.
Quiero desearos con este cuento de Navidad ambientado en Málaga, un 2015 estupendo. Que la magia de los Reyes Magos inunde vuestras casas y que vuestras aspiraciones para este año que acaba de comenzar se cumplan.
Un abrazo
Victoria Eugenia Muñoz Solano

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La muñeca- robot y el Scalextric link con audiocuento al final

Los días se habían hecho más cortos, las tardes que hasta hacía poco olían a castañas y a batatas asadas, ahora eran tardes refulgentes de luces titilantes, mantecados, turrones y compras navideñas.

Estábamos ya en plenas fiestas de Navidad, esa fiesta consumista cuyo verdadero sentido se ha ido difuminando con el paso de los años: catálogos de juguetes, grandes almacenes, prisas, opíparas comidas, niños señalando lo que quieren o dejan de querer. Pero todo esto, que alegra el corazón a muchos, a otros, se les convierte en una auténtica pesadilla.

— ¡Ana, estoy harto! Este año será el último en casa de tus padres.
— No sé cómo quieres que sea el último si ninguno de los dos tenemos trabajo. ¿Dónde vamos a vivir? ¿Bajo un puente? ¡Ah! Y esa es otra… ¿Y los Reyes? ¿Qué va a pasar con los Reyes, eh? El niño ha pedido un Scalextric y la niña la famosa muñeca- robot que cuenta cuentos y canta.

Desde que les quitaron la casa, Paco sufría horribles dolores de cabeza, pero nada comparado con el que comenzó a sentir al discutir con su mujer sobre los regalos de Reyes. En la familia todos estaban igual de “tiesos” que ellos, por lo que nadie podía ayudarles y encima los juguetes de este año parecían más caros que nunca.

Sin embargo, se negaba a quitar la ilusión a unos niños tan pequeños; pero por otro lado tenían que comer todos los días. Sí, había preguntado en Cáritas, pero allí no conseguiría lo que querían Antoñito y Carmencita. Tendría que conformarse con cualquier otra cosa que no habrían pedido.

¿Qué les diría? “Niños, es que los Reyes están en crisis.” “Pero si son Magos, papá.”, responderían ambos con sus ojazos comenzando a desbordarse de lágrimas, a la par que agitarían sus cabecitas llenas de rizos.

Después de estar dándole vueltas a la cabeza durante todo la tarde. Por la mañana Paco se fue a un supermercado para comprar una paletilla de jamón.Tras esto se dedicó a hacer papeletas. Pensó que si lograba venderlas todas, cada una a un euro, podía ganar lo suficiente para comprar los regalos. Estuvo todo el día deambulando de acá para allá. Pero toda la gente del barrio estaba igual que él: sin un euro y menos aún para una rifa de tan exiguo premio. Entró en todos los comercios. Sólo cuando llego a la tienda de Peter, irlandés apodado como “el pelirrojo”, le pudo vender unas cuantas, y eso que el hombre tenía una tienda de ultramarinos gourmet en la que los jamones de pezuña negra atiborraban las paredes.

elpelirrojo

Estaba descorazonado, pues su intento de salvar la Navidad, sería del todo infructuoso; por ello no quería ni volver a casa. Se cruzó con el barrendero cubano del barrio; ese que siempre cantaba y bailaba salsa al tiempo que trabajaba con su escoba.

—¡Eh, pana te veo como tristón! ¿Qué pasa, chico?
— No, no te voy a contar mis penas. Estamos en Navidad y no es cosa de chafarte las fiestas.
— ¡Eh, desahógate! En Cuba desimos las penas compaltidas pasan mejol.
—Este año los Reyes Magos no van a venir a mi casa. Me entran ganas de entrar en el Corte Inglés y coger lo que necesito. Es de justicia, ¡con lo que esa gente gana!—dijo Paco con angustia y rabia.
—Tranquilo, amigo verás cómo pronto las cosas mejoran.

Barrendero1

—Pues no sé cómo… Gracias por los ánimos Raimundo. ¡Y Feliz Año!
“No sé cómo me quedan ganas de decir Feliz Año, más bien, ¡Feliz Mierda de 2015!”, pensó.Se encaminó al chino de la esquina. Sintió apuro al tener que pedirle que le ayudara a vender las papeletas, que las pusiera a la vista detrás de él en el mostrador. Era un chino poco común pues siempre estaba de broma, sacándole chiste a todo.
Chino sonriente

—Adiós, amigo. ¡Gracias!

Mientras terminaba el último acorde del concierto de Año Nuevo, Paco llegaba a casa de sus suegros con la cara agachada, el alma en los pies y los ojos mirando al suelo.

—¡Eh, papá! ¿Cómo se llamaba la marcha que la gente aplaudía?

—Marcha Radetzsky, Antoñito.

—Vamos, a hacerla Carmen. —dijo el niño cogiendo las manos a su hermana imitando el aire solemne del director de orquesta mientras tarareaba: — Parapam, parapam, parapampanpam, parapam parapam parapampampam…

Y otra vez el dolor de cabeza…

Pasaron los días y no hubo un día que Paco no se acercara al chino a preguntar por las papeletas. El hombre le dijo casi disculpándose que las diez que se habían vendido las había comprado él mismo. Así que ante el fracaso de la venta de las papeletas, se encaminó a pedir los juguetes que la iglesia tuviera a bien darle. Por lo menos, los niños no se iban a encontrar con la habitación vacía. Además, con los globos que le había regalado Yang llenaría el cuarto.

Llegó al fin el día de Reyes. Y Carmen y Antonio se levantaron; dando grititos se quitaban las legañas. Tras un rato de aturdimiento, levantando los globos para buscar los juguetes, por fin pararon y se percataron de lo que en el cuarto había:

— Pero, ¿dónde está la muñeca-robot? —dijo sorprendida Carmen.

—¿Y el Scalextric?  —dijo Antoñito con voz desencantada a su hermana después de estar un rato rebuscando.

Había una carta junto a sus camas, que el mayor intentó leer. Como era muy lento leyendo, decidieron llevarla al dormitorio de sus padres para que se la leyeran.

—Léela papá, que me entere yo qué les ha pasado a los Reyes.

“Queridos Antonio y Carmen: No hemos podido traeros vuestro pedido porque hay muchos niños a los que repartir juguetes y este año los Reyes…

Entonces sonó el timbre de la puerta. Paco se puso la bata y abrió la mirilla para ver quién era:

—No, no puede ser —dijo.

—¿Quién es, Paco?—preguntó la mujer desde la habitación.

Tras abrir, los niños abrieron la boca de par en par pues estaban entrando en su casa tres hombres ricamente ataviados:

 Uno de barba blanca, ojos achinados y una gran corona; otro con barba y rizos pelirrojos cuya sonrisa de oreja a oreja le atravesaba toda la cara y por último un corpulento negro con un turbante bordado y un penacho de plumas.

—¿Pero, es que los Reyes querían venir a vernos?

—Sí, Antoñito, así continúa la carta.—respondió Paco llorando.

“Queridos Antonio y Carmen: No hemos podido traeros vuestro pedido porque hay muchos niños a los que repartir juguetes y este año los Reyes…

… hemos decidido que como nos retrasaremos en el reparto, os entregaremos en persona la muñeca- robot y el Scalextric. Porque habéis sido muy buenos, y unos niños tan buenos merecen siempre lo mejor…

—Mira, Carmen. Papá también debió de ser un niño muy bueno. ¿Has visto cómo le están abrazando los Reyes Magos?

—¡Sí, Antonio! Cuando volvamos al cole le diremos a todos que papá es el mejor amigo de los Reyes.

 Victoria Eugenia Muñoz Solano

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Queridos lectores:
 Este relato lo escribí hace tiempo. Ahora gracias a Pep Pazo podéis escuchar la versión en audiocuento. La grabación para mi gusto estupenda. Si queréis disfrutarla solo tenéis que escuchar siguiendo el link:

La muñeca- robot y el Scalextric

Bajo sospecha

Me miraban con una mezcla de concentración y miedo; ataviados con trajes casi espaciales. Una luz hirió mis ojos: las pupilas se encogieron raudas, acostumbradas a la penumbra del despacho; iluminado por la luz tenue de la lámpara de pie dorado y tulipa verde.bajosospechamicrorrelato.jpg
Preguntaba qué me pasaba: nadie respondía. Solo alcancé a escuchar que el diagnóstico era reservado y que esa habitación tan extraña era la que necesitaban habilitar para un individuo bajo sospecha. Entonces, recordé aquel exótico viaje tras ganar el juicio más importante de mi historia. Sentí frío…

El aire acondicionado ondeaba mi escaso pelo. La luz solar lo inundaba todo. Bajo mi boca y lleno de baba, el escrito preparado para el juicio que aún no había ganado.

Victoria Eugenia Muñoz Solano ©

Derechos de las obras y copyright

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Esto NO quiere decir que la obra haya dejado de estar registrada. Sino que la información pública deja de estar visible.

No me gusta tener que lanzar advertencias sobre derechos. Sin embargo, internet está lleno de personas que se apropian de contenidos y he pensado que era un buen momento para realizar esta advertencia mediante este post.

Agradezco como siempre vuestras visitas y vuestras lecturas.

Un abrazo

Victoria Eugenia Muñoz Solano

Encuesta sobre el próximo vídeo

Hola, amig@s:

Hace tiempo no escribo nada en el blog. Eso no quiere decir que no siga con mi actividad literaria.

En el día de mi Santo, hoy es día de la Virgen de la Victoria en Málaga, os propongo una encuesta en la que espero participéis.

¿Sobre qué tema os gustaría que os hablara en mi próximo vídeo? O si lo queréis mejor: ¿Sobre qué tema te gustaría aprender en el arte de la escritura?

En el tema OTROS. Os pido que las sugerencias las añadáis en comentarios de este mismo post.

Para terminar quiero saludar a los visitantes procedentes de los Estados Unidos que en estadísticas del blog cada vez sois más numerosos. Os animo también a participar y a comentar algo; pues leer, veo que leéis y mucho 😉

Un abrazo

Victoria Eugenia

 

Taller de escritura creativa 2 : la página en blanco

Hola a tod@s:

Hoy hablaremos de algo muy peliagudo para todo escritor. Tanto para los escritores consagrados como para los noveles. El tema es la página en blanco. ¿Cómo superarla? ¿Esperando que llegue la inspiración o buscándola? En este vídeo os cuento cómo busco esa inspiración y con ella supero la dichosa página en blanco.

Hay varias formas; incluso los grandes genios como Dalí tenían su técnica. ¿Tienes curiosidad? Pues mira este nuevo vídeo.

 

“El monje”: microrrelato al paso de Zamarrilla

Hola a tod@s:

El presentador del especial de Semana Santa de PTV, Coco, tuvo la deferencia de leer mientras pasaba la Virgen de Zamarrilla mi microrrelato “El monje”. Su locución sentida y pausada le da una gran emotividad al texto que escribí un buen día para un concurso de microrrelatos del periódico la Opinión de Málaga.

La imaginación se abre camino ante cada frase pronunciada y la imagen de la Virgen con sus ojos al cielo hacen el resto.

Un abrazo para Coco y espero que disfrutéis como hice yo de la lectura del microrrelato “El monje”EL MONJE Espero que os haya gustado 🙂 A mí me ha hecho mucha ilusión.

Para los que no conozcáis la leyenda de Zamarrilla en la que se basa mi microrrelato y queráis entender quienes son los personajes principales y su sentido, os pongo el link de la Leyenda de la Virgen de la Amargura o Zamarrilla.( Leed con atención la sección “Penitencia y muerte”)  :
http://www.gibralfaro.uma.es/leyendas/pag_1646.htm

El reloj

—Como puede ver este reloj es de los que ya no se hacen. Es un Duward, de carga manual de quince rubíes. No es tan preciso como lo es un reloj a pilas pero ese es el sabor añejo de los relojes antiguos.
—¿A quién perteneció?
— Es un reloj de señora. Según la ficha, el reloj fue entregado a una casa de empeños en 1933.
El hombre miró el reloj de cerca, escuchó su tic-tac y luego lo sopesó. Tras esto, le dio la mano al relojero y le entregó el dinero que pedía por él.

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—¡Feliz cumpleaños, Paula! —le dijo Alfredo a su hermana menor.
Paula con sus ojos almendrados y sonrisa sincera, se quedó contemplando el reloj amarilleado por el tiempo.
–¿Te gusta?
—¡Sí, es un regalo muy original!
Tras darle cuerda, la joven se acercó el reloj al oído para apreciar su sonido. La fiesta continuó hasta tarde y luego todos se despidieron.

El piso de Paula se había quedado vacío pero lleno de cosas por recoger. Cansada, se tendió sobre el sofá. En su muñeca latía el reloj que llevaba años sin vida en un cajón de relojero: tic-tac, tic-tac, tic-tac…

Paula abrió los ojos. Al escuchar la puerta, se levantó sobresaltada. Había irrumpido una mujer en su salón.

—¿Quién eres?
— Ich bin Nora.
—¿Nora?

El sonido de unas botas aporreando el suelo del descansillo se acercaba con fuerza amenazadora.

—Hilf mir! Mein Gott! – la joven miró suplicante a Paula.

Entraron unos hombres con camisas marrones. Nora, que llevaba una estrella cosida en la manga, se escondió tras el sofá. Paula con los ojos tapados con sus manos, sólo escuchó un estruendo. Después vio el cuerpo de Nora tendido sobre su propia sangre. La joven tenía en su muñeca un reloj de pulsera idéntico al suyo.

Paula miró su reloj, el tic-tac continuaba impasible.
Se dio la vuelta llorando y cuando volvió a mirar… Se encontró de nuevo sola.

Victoria Eugenia Muñoz Solano©

Reseña “En la otra vida”

en la otra vidaAunque en el blog no he hecho ninguna reseña literaria hasta ahora, voy a hablaros de la ópera prima del escritor Guillermo Blanes del Águila: su novela “En la otra vida”, así lo merece.

La acción de la novela comienza cuando el periodista Tomás Quintero descubre a la población de Segovia, a partir de un artículo en su periódico, la trama de una secta satánica. Desde ese momento su vida y la de su familia estarán seriamente amenazadas.

Al tiempo un escritor célebre poco antes de su muerte está obsesionado en ponerse en contacto con alguien a quién desconoce. Ese alguien es Tomás, el periodista amenazado, que señalado por el destino, acude a una cita para recibir ese mensaje. La portadora del mensaje es una mujer envuelta de misterio y que será clave e hilo conductor de toda la historia.

Todo esto ocurre en un ambiente inquietante y oscuro de la Segovia de los años 70. Con un lenguaje florido y metafórico a lo largo de todo el texto.

Debo resaltar que hay una similitud en la voz de este escritor con la de Carlos Ruiz Zafón. Su paralelismo se encuentra en la sonoridad del texto, el ritmo y la forma de usar el lenguaje. Así como la concurrencia de personajes entrañables como “El Alambre”, o el vigilante grandullón del “Cementerio del Santo Ángel”. Similitudes que no impiden que la voz de Blanes brille con personalidad propia.

Las subtramas están estructuradas de forma que al final choquen entre sí culminando en la trama principal. Me llama la atención como escritora que la novela se estructure en un clímax-anticlímax-clímax

¿Qué quiere decir esto?
Que cuando se vislumbra el final (clímax) y parece que está ocurriendo la resolución de la historia (anticlímax); surge un obstáculo en la trama que impide este final y lleva a otro (clímax o punto álgido de la trama) hasta su resolución. La estructura se dibujaría en dos jorobas:

EN LA OTRA VIDA DIBUJO

Como conclusión:
“En la otra vida” es una novela que hace que el lector, a lo largo de los capítulos, se vaya planteando las preguntas existenciales que todos nos hacemos alguna vez en la vida y que al tiempo de generar inquietud, entretiene al ir conociendo el devenir del personaje principal, Tomás Quintero.
Os recomiendo esta historia que cobra actualidad por la presencia del mal en un contexto asfixiante de corruptelas políticas, muerte y odio.