Solas

solas-Ya nadie te abrazará, ni te cambiará de vestido.
-¿Ni darnos de comer?- dijo llorosa.
-¿Ni llamar al médico cuando enfermemos?- dijo la otra con voz trémula.
-No. Las llamas acabaron con nuestras pequeñas.

Victoria Eugenia Muñoz Solano©
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