El valor de los libros

Mientras me acicalo mis alas grisyacoes, releo el libro que está sobre el aparador, junto a mi jaula. Pocos lo saben, pero soy loro ilustrado pues mi dueña me leía cuentos cuando aún era loro papillero. Gabriel convive conmigo, es el nieto de la que fue mi dueña. Cada vez que pasa por delante de mi jaula le narro un párrafo de Moby-Dick. Al principio no me escuchaba, pero ahora se para delante de mí esperando a que continúe la historia. Hoy ya no contaré nada nuevo; repetiré, como loro que soy, lo mismo de ayer.

— ¡Maldito loro! ¿Qué pasa con el capitán Ahab? ¿Se venga de la ballena?

Entonces, Gabriel, comprendiendo que no iba a conseguir nada del loro, bajó la mirada. En el aparador vio un libro que impreso en letras doradas tenía por título “Moby-Dick”.
Sonrió, cogió el libro, lo acarició. Buscó ansioso por sus páginas hasta encontrar el último párrafo que conocía. Poll se atusó las plumas contento: por fin la cría de humano había comprendido el valor de los libros.

Autora: Victoria Eugenia Muñoz Solano

Safe Creative #1304184968798

Advertisements