Mi gato

Hace más de dos años que murió mi gato. El desenlace fue inesperado ya que sólo duró una semana enfermo; contaba con una década de vida.
No fue un gato callejero venido a más que hubiera pasado por la hambruna y por las bestialidades de los gamberros, pues nació en mi casa.
En esos días falleció también un gran actor. Su voz era gruesa y su carácter difícil. Era “El abuelo” en la película de Garci.
Una noche volví a verlos a los dos; él estaba sentado en un sillón orejero de terciopelo verde, vestido con batín y unas zapatillas de cuadros. Vislumbré que tenía a mi gato blanco y negro en su regazo y me dijo:
-Lo tengo yo hasta que te toque recogerlo.
Su vozarrón grave me llevó a responderle con un tímido “Hasta luego.”
Asustada temblé. Resonaba la sentencia en mis oídos. Había estado soñando.
Autora: Victoria Eugenia Muñoz Solano
Soy escritora y sería para mí muy orientativo que comentaras este post.

VENDETTA

Don Giuseppe, el día de mi boda fue inolvidable; tuve que hacer un atestado en el que se llevó a cabo la diligencia de levantamiento de un cadáver. Asistió el juez Vázquez Riachuelo. El cuerpo, era de un orondo invitado, hombre de leyes; defensor de narcotraficantes y de camorristas. Tres balas tropezaron con su humanidad, salpicando a mi esposa. Un año después fue el bautizo de mi hijo. Perdí a mi mujer; otras tres balas partieron su corazón y con su muerte, también el mío. Pese a todo tuve que volver a ejercer mi trabajo de jefe de policía y hacer el atestado. Lucía era la hija de aquel invitado desconocido que se lanzó para recibir los impactos. Hoy me despido. Mi familia ha recibido sus tres vendettas. Y digo tres, porque si ellos tuvieron seis balas, ahora recibo un vaso de cianuro que bebo a su salud.

Autora : Victoria Eugenia Muñoz Solano
Este microrrelato fue seleccionado en el mes de mayo de 2009 en el “I Concurso de Microrrelatos sobre abogados”